Cómo fortalecer la unidad entre hermanos en Cristo y el verdadero significado de la Pascua
Sin embargo, la Biblia nos recuerda que aquellos que creemos en Jesucristo hemos sido llamados a vivir
en unidad, como una sola familia espiritual.La fe cristiana no es solo una creencia personal, sino un camino que recorremos juntos.
Cuando caminamos unidos en Cristo y en obediencia a su palabra, fortalecemos nuestra comunión
y damos testimonio del amor de Dios al mundo.
La unidad entre los hermanos: un llamado bíblico
La unidad no es una opción secundaria en la vida cristiana, sino un mandato claro de Dios.
Desde los primeros tiempos de la iglesia, los creyentes fueron llamados a vivir en comunión,
dejando a un lado las divisiones humanas.
«Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz».
Pablo — Efesios 4:3
Esta unidad no se basa en opiniones personales o tradiciones, sino en la obra del Espíritu Santo
y en nuestra fe común en Jesucristo.
«Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti».
Jesús — Juan 17:21
Dejando atrás las divisiones que nos separan
Las divisiones debilitan el testimonio cristiano y generan confusión.
Muchas veces surgen cuando ponemos por delante tradiciones humanas,
preferencias personales o interpretaciones sin amor.
«Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo,
que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones».Pablo — 1 Corintios 1:10
Cuando Cristo es el centro, aprendemos a caminar juntos, aun en medio de diferencias,
buscando siempre la paz y la edificación mutua.
Obedecer a Cristo: una expresión de amor y fe
La fe cristiana no se basa únicamente en palabras, sino en una vida de obediencia.
Obedecer a Cristo no significa legalismo, sino responder con amor a lo que Él nos enseñó.
«Si me amáis, guardad mis mandamientos».
Jesús — Juan 14:15
Cada mandamiento de Jesús tiene un propósito espiritual y nos guía
hacia una vida más cercana a Dios y más comprometida con nuestros hermanos.
La Pascua: una obediencia viva, no una tradición obsoleta
La Pascua no es simplemente una ceremonia del pasado ni una tradición vacía.
En la Biblia, la Pascua apunta directamente a Cristo y a su sacrificio redentor.
«Cristo, nuestra Pascua, ya fue sacrificado por nosotros».
Pablo — 1 Corintios 5:7
Guardar la Pascua con entendimiento y reverencia es una forma de recordar
la obra de Cristo y reafirmar nuestra obediencia y comunión como cuerpo de creyentes.
«Haced esto en memoria de mí».
Jesús — Lucas 22:19
Caminar juntos hacia la salvación
Cuando obedecemos a Cristo y vivimos en unidad, avanzamos juntos
en el camino de la fe, fortalecidos por la esperanza de la salvación.
«Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza».
Hebreos — Hebreos 10:23
Caminar juntos no significa ausencia de dificultades, sino la certeza
de que Dios nos guía y nos sostiene como familia espiritual.
Reflexión final
Queridos hermanos y hermanas, recordemos que nuestra fe no se basa
en tradiciones humanas, sino en la palabra viva de Dios.
La unidad, la obediencia y la conmemoración de la Pascua
son expresiones vivas de nuestro amor a Cristo.
Que podamos dejar de lado las divisiones, caminar juntos en fe
y fortalecer nuestra comunión, dando gloria a Dios con nuestras vidas.
«¡Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos vivan juntos en armonía!»
Salmo 133:1
«En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos con los otros.»
Jesús — Juan 13:35
«Y andad en amor, como también Cristo nos amó y se entregó por nosotros.»
Pablo — Efesios 5:2
«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.»
Jesús — Mateo 7:21
«Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.»
Jesús — Juan 8:36
Que Dios les bendiga y los guíe en este hermoso camino de fe y obediencia. Amén.

